Mientras el Toyota pata negra de Rovampera comenzaba a dar miedo a muchos de los equipos oficiales. El piloto finlandés tenia ganas de demostrar, entre ellos a Seat que no habían querido confiar en él para la temporada, que con un buen coche podía pelear contra cualquiera. Y también estaba que se salía el protegido de Ford, un joven de apellido Solberg que lograría ganar el campeonato años después, pero eso es otra historia.
3 Million Views!!
5 weeks ago
0 comments:
Post a Comment